PRIMEROS PASOS

Después de mucho meditarlo, me he decidido a crear este blog para, a través de este medio, poder plasmar mis impresiones sobre algunos aspectos o hacer comentarios de quellas cosas que nos rodean. Aquello que atrae nuestra atención y nos hace pensar.

Os contaré... Un abrazo

18 de diciembre de 2011

UNA TELE PARA SUFRIR


Ya comenté hace tiempo que es muy cierta la frase que dice "El hábito no hace al monje". Esto viene a colación porque, el otro día, viendo un programa de televisión en el que se presentan personas que van a demostrar su valía en distintas especialidades y se exponen a ser valoradas por "entendidos" que,en el caso de alguno de ellos, creo estaban mejor en sus casitas aprendiendo algo de humildad, me quedé sorprendida al oir cómo un miembro del jurado, que ya es conocido por sus groserías y falta de delicadeza, atacó verbalmente a una concursante llamándola gorda y poco atractiva. Es cierto que ella le respondió con agudeza al decirle que no se presentaba a un concurso de belleza. Después de presenciar la actuación de esta pobre sufridora, tuvo que pedir excusas al comprobar que su voz era linda dejando al público conmovido por sus grandes dotes artísticas que la hicieron merecedora de enormes aplausos. Este señor ha creado un personaje de "malo y poco delicado" para atraer a la audiencia. Es de lo que se trata. No importa ofender, herir la sensibilidad o romper las ilusiones con malas frases. En cualquier programa en el que intervenga, se hace el interesante ocultando sus ojos con gafas oscuras. Mientras le paguen por ser el "odioso de la película" todo va bien. Los sentimientos de los que allí se presentan con ganas de triunfar no cuentan para nada. Es lo que hay. No nos queda otra que aguantar o cambiar de cadena. La mejor medicina para evitar tantos gritos,insultos, impertinencias y demás, es ver una buena película. O leer un libro. Cada día añoro más aquel "UN,DOS,TRES"...

1 comentario:

  1. película o libro, las dos son buenas opciones, la tele, por desgracia está hecha una ruina. Menos mal que nos queda
    Downton abbey...

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